En el momento que te conocí estaba pasando por una etapa en la que nada iba bien. Ni la parte física de mi organismo ni emocionalmente. Después de la primera visita decidí hacer el curso porque algo en mí me empujaba a ello. En los cursos me di cuenta que hay otra manera de aprender y de comunicarse más respetuosa. Fui consciente de las heridas de mi alma que dañaban mi cuerpo en silencio. Aprendí muchas cosas y tuve muchas experiencias en el curso . Me dio un apetito de seguir aprendiendo y en eso estoy. A día de hoy uso la kinesiología prácticamente a diario y feliz de esa herramienta. Gracias Ángeles por ello.
Bendiciones para tu nueva etapa .