Conocí a Ángeles en un momento de mi vida en el que me encontraba mal física y emocionalmente, había ido a muchos sitios para intentar sentirme mejor, recuperar la paz y el equilibrio, pero nada funcionaba, era todo muy mental. Conocer a Ángeles y la Kinesiología fue un cambio radical, fue encontrar un camino de reconexión, volver a mí, saber que tenía la elección para hacer las cosas de una manera suave y amable cambió mi perspectiva de vida. Luego me estuve formando durante años, porque vi los beneficios y cambios que producía un trabajo continuado en mí, y porque más allá de una herramienta de cambio, se convirtió en una filosofía de vida. Saber que tienes la Elección te conecta con tu sabiduría interior. Han pasado muchos años desde el primer encuentro, pero siempre vuelvo a ella cuando lo necesito. Eternamente agradecida.